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29 de junio de 2014

Auditorio de Belgrano-Buenos Aires



FUNCIONES:
Domingo 29 de Junio a las 18hs.
Domingo 6 de Julio a las 18hs. 





 ENTRADAS Plateas: $ 250, $ 200 y $ 150.- Pullman: $ 100.-

Informes y Reservas al 4304-2613 y 4304-8834 o
reservas@ensamblelirico.com.ar
(sistema de entrega de entradas a domicilio sin cargo)

ASOCIACIÓN ENSAMBLE LÍRICO ORQUESTAL
Es una Asociación Civil sin fines de lucro integrada por instrumentistas de las Orquestas Sinfónica Nacional y Filarmónica de Buenos Aires (entre otros organismos), pianistas y destacados cantantes líricos. Su objetivo principal es promover el desarrollo y difusión de la cultura musical, lírica y teatral en todas sus manifestaciones, a través de la realización y producción, por sí misma o por medio de terceros, de diversas actividades artísticas y educativas: Óperas, Espectáculos Líricos, Conciertos Sinfónicos, de Cámara, Cursos especializados y Seminarios de perfeccionamiento. Asimismo colabora y asiste a entidades artísticas y artistas del interior, ayudándolos a concretar proyectos, establecer una actividad continuada y desarrollar redes de colaboración y circuitos artísticos. En 2010, la Temporada que presentó en el Teatro del Globo fue reconocida por el crítico Juan Carlos Montero del Diario La Nación como uno de los diez hechos destacables en Música Clásica de ese año. Y este año, ha recibido el Premio Estímulo de la Asociación de Críticos Musicales de Argentina por la labor de la Temporada 2011. Para tener mayor información visite el sitio www.ensamblelirico.com.ar, o escriba a ensamble@ensamblelirico.com.ar o llame al 4304-2613 para dejar su mail y recibir directamente la información de todas las actividades. 

Informes al 4304-2613
reservas@ensamblelirico.com.ar


Mas info:

http://www.ensamblelirico.com.ar/

27 de junio de 2014

El pequeño libro rojo de Philippe Brasseur


3-
Por Valeria Allegrucci*



Este libro-álbum publicado por la editorial Océano Travesía es una reescritura en forma de parodia del cuento tradicional de Caperucita Roja. Cuando decimos parodia, nos referimos a una transformación que reinterpreta a un texto original, en este caso, en clave cómica, con un humor llevado al extremo a través de las inversiones. Una primera inversión evidente es que en esta reescritura el protagonista es el libro. El pequeño libro rojo nos cuenta una o dos historias. De un lado una maestra ratona a punto de empezar a leerles un cuento a sus alumnos ratones y hablándoles sobre el cuidado de los libros. Por otra parte, una niña que lleva un libro a su abuela, que en el camino se encuentra con el lobo y ya veremos cómo ese libro la terminará convirtiendo en una heroína cuando salva a su abuela.
En principio, nos resulta provocativo el hecho de que la niña utilice las páginas del libro para juntar moras o que termine arrojando el libro al fuego pero cuando volvemos a leer, nos damos cuenta de que el autor desde la contratapa viene advirtiendo “almas sensibles y amantes de las historias abstenerse” y también desde el epígrafe comprendemos un poco más, así dice: “El único verdadero poder revolucionario es el poder de inventar” (Joseph Beuys). Brasseur nos podría estar sugiriendo que de algún modo la historia de Caperucita Roja ya la sabemos todos, en definitiva, “la historia está quemada”, haciendo alusión a la parte final, entonces, inventemos nuestras propias historias. De todos modos creemos que la parodia se sostiene por el humor, el modo original en que están trabajadas las inversiones y la provocación no sólo a un lector niño sino también a un lector adulto.
El hipotexto al que hace referencia puede ser en parte la Caperucita de Perrault porque no aparece tan vedada la referencia sexual, ya que la niña es atrevida, muestra la panza y el lobo además es deportista.Esta niña que nos presenta el autor en este libro-álbum escapa de la imagen que teníamos de Caperucita en las versiones de Perrault y Grimm. Es una niña que no tiene miedo, está enamorada de un compañero de escuela quizás, es resolutiva y es una heroína. Pero se diferencia de la versión mencionada y se asemeja más a la versión de Grimm cuando al final la niña salva a su abuela y ambas descansan frente al fuego, tranquilas y sobre la piel del lobo. Se trataría de un final feliz, al menos para la abuela y la niña ¿y para el libro? La respuesta nos lleva a un debate profundo y esto es lo interesante de esta obra maestra, que nos interroga desde la tradición y la reescritura. ¿Qué está bien o qué está mal? Está bien que aprendamos a cuidar los libros, a amarlos pero ¿qué sucede cuando los niños ratones quieren escuchar la historia y la maestra nunca empieza a contarla, acaso no es eso terrible? La imagen final del libro prendiéndose fuego es una imagen muy controvertida ya que inmediatamente nos lleva a pensar en nuestra propia historia como sociedades y en algunas situaciones como la quema de libros durante los gobiernos dictatoriales, que no queremos que se vuelvan a repetir. Sin embargo, podemos hacer otra interpretación que tiene que ver con la idea global del libro de Brasseur y es la de la importancia de alimentar la imaginación y no perder nunca el poder de inventar.



*Valeria Allegrucci es Profesora en Letras por la UNLP y se desempeña como docente en diferentes escuelas del nivel secundario y en el Instituto Superior de Formación Docente La Anunciación. Actualmente cursa el tercer Seminario de Literatura Infantil y Juvenil dictado por Cristina Blake en la UNLP. 


Una caperucita roja


2





Por Florencia Vicente*


"Caperucita roja" -como muchos de los cuentos populares- ha atravesado las barreras del tiempo y del espacio para llegar a nuestros días resignificada por diversos autores. Marjorie Leray es una de ellos, y nos sugiere la existencia de esa pluralidad de caperucitas desde la sutil advertencia en el título de su libro: Una caperucita roja. Una de tantas. Una que no es aquella que la tradición trajo consigo. Y esa es una pista importante para el lector que piensa embarcarse en la lectura.
 La autora parte de la caperucita de la tradición, ya sea la versión de Perrault o la de Grimm, y hace una escisión de la historia: toma el encuentro de caperucita y el lobo, el diálogo que en su versión original transcurría en la casa de la abuela y algunos elementos icónicos como la vestimenta de la niña y los rasgos exagerados del animal. Los personajes se limitan a la dupla protagonista; en cuanto a los demás, apenas se hace mención a la abuela de la niña.
El formato del libro-álbum también aumenta la distancia con la versión original. En Una caperucita roja, la historia está adaptada a un nuevo lenguaje en el cual el diseño y las imágenes dialogan con el texto, lo complementan. Este último se reduce al diálogo entre ambos protagonistas, sin un narrador que oficie de intermediario. La relación con el diseño es tal, que los turnos del diálogo están marcados por los colores que identifican a cada personaje y las variaciones en la voz están sugeridas por un juego con el tamaño de la tipografía. En cuanto a las ilustraciones, los trazos son simples y, en apariencia, descuidados; propios del mundo de los niños. El contexto es básico, consiste en un fondo blanco con alguna línea que delimita el piso. El foco está puesto en los personajes: los colores vivos los identifican y las expresiones comunican lo que el texto  no llega a codificar. La suma de estas características pone en un primer plano la interacción entre los personajes. 



Así, Leray se desvía del cuento tradicional para darle un giro inesperado hacia el final donde de repente nos encontramos con una caperucita roja que no sólo no le teme al lobo, sino que puede defenderse sola. Esta versión de la historia roza la parodia, dado que el animal es puesto en ridículo y se invierten los roles estereotipados del feroz y la ingenua.
Una caperucita roja, esta caperucita roja, deja tras de sí múltiples interrogantes: ¿fue todo parte un plan de ella o tan sólo respondió al devenir de los acontecimientos?, ¿la ausencia de un salvador es una forma de reivindicar el rol de la mujer hoy en día? El tono desafiante de la niña y la ausencia de miedo al lobo, ¿dan cuenta de una mirada más actual sobre la infancia? Las posibles respuestas están en las numerosas formas de leer este pequeño pero poderoso libro álbum.
 

Leroy, Marjorie. Una  caperucita roja. Editorial OCEANO Travesía, España, 2009.

Estudiante de la Licenciatura y el Profesorado en Letras en la UNLP. Voluntaria de la ONG TECHO y co-organizadora de las conferencias TEDxPaseodelbosque en la ciudad de La Plata. Ha participado en dos seminarios de licenciatura en Literatura para niños dictados por la Lic. Cristina Blake en la Facultad de Humanidades y Ciencias de La Educación de la Universidad Nacional de La Plata .

23 de junio de 2014

Había otra vez..."Caperucita Roja"


Inauguramos desde hoy un recorrido de Reseñas que irán apareciendo por aquí como producto del riquísimo intercambio que se desplegó en el marco del Seminario de Grado "La enseñanza de la literatura para niños " (UNLP, 2014) a partir de la propuesta de exploración, análisis teórico y reflexiones críticas en torno a las reescrituras/ versiones  (de nunca acabar!) de "Caperucita".

Cada texto se podrá encontrar también en  la sección "Reseñas" 

  

1-LA NIÑA DE ROJO


 Por Prof. en Letras Jorgelina Guzzo*


Con La niña de rojo, historia e ilustraciones de Roberto Innocenti y escrito por Aaron Frisch, nos acercamos a una lectura del cuento tradicional “Caperucita Roja”, adaptado a un contexto nuevo, actual y contemporáneo.
El libro comienza con la voz narrativa de una abuela, que va a “tejer” un relato a un grupo de niños que la acompañan. Este relato enmarca otro por esta presencia que aparenta ser virtual, ya que brilla con luz propia y tiene un tamaño especial, como si se tratara de un holograma.
La narración se inicia en un bosque, en este caso de cemento, gris y triste, donde habitan seres alienados que viven su vida sin relacionarse socialmente . 
Por este bosque transita Sofía, quien siguiendo los pasos de la Caperucita clásica se lanza a la aventura de recorrerlo cargando con el mandato materno de no salirse del camino ni hablar con extraños.
Durante su viaje es acechada por las variadas tentaciones que le ofrece el camino: vidrieras, propagandas, magia, música, gente. Sofía camina velozmente tratando de no distraerse, pero es difícil, hay colores, imágenes, todo un mundo que la cerca, caótico, desigual y peligroso. Su “mochila” le pesa, recuerda las palabras de su madre y camina. Pero cede a la tentación y, en este caso, se sube a la moto de un desconocido. Un supuesto cazador bueno que aparece cuando ella está en medio del peligro.
Con él parte tranquila, pero le dura poco. El ahora cazador la abandona y, como el lobo de Perrault, al dejarla, acorta el camino.  Mientras, Sofía camina por el propio hacia la seguridad de la casa de su abuela.
Las imágenes que siguen (casi sin texto), son de una contundencia impactante: la moto – la casa cerrada – el motoquero, ahora transmutado en lobo – la policía.  Por otro lado, una mamá sola, en la noche, que espera…
El libro respeta los elementos básicos del hipotexto conocido (la abuela enferma, el bosque oscuro, el lobo malo, la nena de rojo) pero les da un giro:  adolescencia  de hoy, en la "selva" de cemento, expuesta a los peligros actuales.  

 A través de imágenes cargadas de indicios y sugerencias- coloridas, atrapantes, seductoras y repletas de vida- se actualiza el texto clásico, a la vez que se abren nuevas lecturas colmadas de efectos y gradaciones simbólicas para los lectores de hoy.
 El relato propone dos finales: uno, el de Perrault, donde se cierra el relato enmarcado con esa abuela que ya ha tejido una chalina larga;  y otro, el final propuesto explícitamente como una salida “mágica”, imaginada, fuera ya del marco del relato que nos acerca la versión de los hermanos Grimm y donde tiene lugar una posible lectura optimista, porque “no todos los finales tienen que ser los que nos acaban de contar…, a veces, las estrellas pueden brillar más… cuanto más oscura sea la noche”.


* Jorgelina Guzzo es Profesora en Letras por la UNLP y se desempeña como docente en el nivel medio del Colegio María Auxiliadora de la Ciudad de La Plata (Bs. As, Argentina). Cursa el seminario "La enseñanza de la literatura para niños " (UNLP, 2014).